Laser Facial
El rejuvenecimiento facial con láser es uno de los procedimientos cosméticos más nuevos y su popularidad se está incrementando entre la población. Gran parte de esta aceptación es debida a que el rejuvenecimiento facial con láser tiene algunas ventajas sobre otros métodos de rejuvenecimiento de la piel como un menor sangrado, moretones y molestias. También este método necesita un menor periodo de recuperación gracias a que los láseres modernos son más seguros y suaves de lo que eran en el pasado.
Los beneficios que rodean el rejuvenecimiento facial con láser se centran en la naturaleza menos invasiva del procedimiento. Los problemas de la piel como el acné moderado o severo, las patas de gallo y las arrugas en general pueden verse disminuidos gracias a los rayos láser, ya que éstos eliminan los tejidos de la piel, capa por capa. Con el procedimiento, los vasos sanguíneos se sellan, por lo tanto, se reduce los riesgos de aparición de hematomas, hemorragias y molestias durante el período de recuperación.
Este procedimiento se puede llevar a cabo en el consultorio del médico, en un centro ambulatorio o en un hospital local. En la mayoría de los casos, el procedimiento se puede realizar en un periodo relativamente corto de tiempo. Este periodo puede durar desde unos cuantos minutos a poco más de una hora. Una vez finalizado el procedimiento, al paciente se le permitirá regresar a su casa ese mismo día.
En el tratamiento de rejuvenecimiento facial con láser se utiliza una luz intensa de láser que vaporiza las capas superiores de la piel de las zonas dañadas específicas. El médico va moviendo el láser sobre la piel hasta que alcanza una capa dónde las cicatrices o las arrugas no son tan visibles. La nueva piel con el tiempo reemplazará a la vieja piel y este proceso reducirá considerablemente las cicatrices y las arrugas.
En todos los procedimientos quirúrgicos, el paciente se expone a un cierto riesgo. Los pacientes deben ser conscientes de que aunque en el rejuvenecimiento facial con láser los riesgos son mínimos, siempre puede haber algunos cambios en la pigmentación en algunos casos, incluso permanentes, cicatrices y quemaduras causadas por el láser. El cirujano también puede provocar una lesión en la piel si realiza el procedimiento a demasiada profundidad. En este tipo de tratamiento, la infección, es muy poco habitual. En otras posibles complicaciones, que generalmente son temporales podemos nombrar la ternura o sensibilidad de la piel tratada y los ligeros cambios en la pigmentación.


Comentarios
Publicar un comentario